Los penes del Papa Francisco

El muy controversial mural de la ciudad de Quito ha alcanzado el suficiente grado de viralidad para abarcar una extensa lista de opiniones e incansables debates. No pretendo sumarme a la lista de las causas perdidas y los versos al aire, solo pretendo destacar la importancia de esta obra en el momento presente.

Mucha gente de tradiciones eclesiásticas conservadoras supone que educar en valores es tapar lo distinto, lo que me contrapone, aquello que incomoda mis ideales de vida; y es exactamente en ese momento, cuando me enfrento a aquello que me contradice, gracias al cual tengo la oportunidad de crecer, de contemplar la vida, sus seres y acciones en su expresión más natural. El momento en que mi cerebro categoriza estos eventos y los clasifica en experiencias previas, me he perdido de todo lo nuevo que pude haber aprendido porque mi cerebro solo quiere repetirme lo que ya sé, lo que para mí es correcto.

La iglesia se moverá al son que los hombres de la iglesia la muevan. Es por eso que el problema con el mural de Quito no es por la iglesia o la fe, es por los hombres y el poder. A pesar de que no podemos generalizar el término iglesia (hay tantos buenos cristianos como pésimos ateos) lo que hemos testimoniado en estos días no es obra del mensaje de Dios siendo cumplido, sino el ego de los hombres siendo lastimado.

El clero, como la institución más influyente del mundo, no puede permitir que alguien se atreva a transgredir u ofender su imagen en cualquier situación, la mejor representación de esto se puede ver en películas como Mea Máxima Culpa y más recientemente Spotlight. Ambos films nos demuestran la tendencia de la iglesia por imponer su criterio frente a ciertos problemas con el fin de evitar el escándalo y la persecución. Como consecuencia, las redes se han vuelto trincheras digitales por donde vemos explosiones de todo tipo, a ratos más ofensivas que el mismo mural, tratando de proteger cada quien su postura “correcta”.  Casi de la misma manera como se dio el mes pasado (mes del orgullo gay) en el que se llamaba al colectivo LGBTI como gente degenerada y enferma. ¿Quién vela por las ofensas de parte de la iglesia hacia estos seres humanos? Jesús siendo víctima de los más grandes atentados hacia su vida tuvo la capacidad de reconocer que el no conocía el plan de Dios, pero que confiaba en él. Esto es lo que le falta a muchos cristianos, confiar en las obras de Dios porque algún sentido tendrán en tu vida.

Antes de Jesús, se creía que a Dios solo se lo podría alcanzar en el cumplimiento de la ley, sin embargo Él les vino a decir que no. Entre muchas de las enseñanzas que dejó para verdaderamente seguir al Padre, considero esta parábola la más precisa para esta situación:

Mt 13:24-30

 El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo;

25 pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.

26 Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.

27 Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?

28 El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?

29 El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.

30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

 

En esta historia, Jesús trata de explicar la importancia de no arrancar la cizaña ya que si alguien sembró algo en mi, debo contemplarlo porque yo estoy aún en crecimiento y cuando el momento llegue podré quitar esa cizaña de mi. Es una metáfora perfecta para el autoconocimiento y el desprenderse de todo aquello que me causa dolor, no arrancándolo cuando yo quiera sino cuando el momento haya llegado: cuando haya aprendido lo que tenía que aprender. Lo que vivió la capital en estos días fue solo un vecino sembrando cizaña para que podamos aprender acerca de dar la otra mejilla y tomar lo que necesito para cultivar los valores que yo quiero tener en mi vida. La mejor forma de evangelizar es dando el ejemplo ¿Cómo enseñamos tolerancia, respeto, diversidad, Dios en el prójimo y acoge a tu enemigo con el ejemplo que nos da la propia institución?

La pieza artística cumplió su objetivo, logró hacer visible al patriarcado de la iglesia poniéndola en esa postura de “tengo que hacerme respetar,” que tanto nos exigen a los hombres porque un hombre no puede ser inferior a nada, ni a sus propias emociones. La mujer por otro lado se debe “hacer respetar” cuidando su imagen, estando presentable para cada ocasión, vistiendo adecuadamente, siendo gentil con su esposo, etc. Si una mujer incumple esto, no solo no se respeta, sino que le está faltando el respeto a su marido. ¿Quién habla de esto en la iglesia? nadie, porque nadie puede estar por encima de la institución; solo nos queda mucho ruido y pocas nueces por parte de las personas que deberían estar siguiendo la imagen de Cristo en nuestra sociedad, imagen que debería estar al servicio de los demás y no al de un colectivo.

Marcos 9:34-39

34 Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido entre sí quién era el más importante.

35 Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo:

―Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.

36 Luego tomó a un niño y lo puso en medio de ellos. Abrazándolo, les dijo:

37 ―El que recibe en mi nombre a uno de estos niños me recibe a mí; y el que me recibe a mí no me recibe a mí, sino al que me envió.

38 ―Maestro —dijo Juan—, vimos a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo impedimos porque no es de los nuestros.[c]

39 ―No se lo impidan —replicó Jesús—. Nadie que haga un milagro en mi nombre puede a la vez hablar mal de mí. 40 El que no está contra nosotros está a favor de nosotros. 41 Les aseguro que cualquiera que les dé un vaso de agua en mi nombre por ser ustedes de Cristo no perderá su recompensa.

Marcos 9:49-50

49 La sal con que todos serán sazonados es el fuego.

50 »La sal es buena, pero, si deja de ser salada, ¿cómo le pueden volver a dar sabor? Que no falte la sal entre ustedes, para que puedan vivir en paz unos con otros».

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s