Ecuador es Costa Rica, el trucho que se salió de control

Texto: Antonio Jurado y Valeria Coronel.

El engaño es algo con lo que convivimos en nuestra vida diaria. Vivimos nuestros días ilusionados con los nuevos objetos que compraremos, para obtener la felicidad que tanto buscamos. Desde que nacemos, nuestra mente se llena de estereotipos e ilusiones que creemos ser ciertas. Gran parte de la responsabilidad la tiene la publicidad. No queremos decir que la publicidad represente algo malo, solo lo hace cuando ésta pretende ser real y es claramente falsa.

Para lograr una mayor comprensión de lo que queremos decir, recomendamos ver este video de Gkillcity, realizado en el 2013, que irónicamente es una publicidad para la página.

Pero, la publicidad no solo nos engaña a nosotros, sino que los mismos publicistas se engañan entre ellos. Para quienes no sepan, un trucho es una pieza publicitaria que no busca cumplir con las normas de regulación que generalmente rige a la publicidad, por eso puede llegar a ser ofensiva, o irrealizable, ya que de lo único que se afana es exhibir la “creatividad” de la agencia (creatividad supuestamente castrada por el cliente)  

El video que causó problemas con Costa Rica, es un trucho:

Según diario El Universo, el video fue compartido por el Ministerio de Turismo y de ahí se desembocó una serie de problemas con el país mencionado. No nos interesa tratar cuestiones políticas, así que solo analizaremos el engaño que abarca esta campaña. El engaño que “viven” los participantes del mismo y el engaño de los realizadores por querer convencernos de una mentira, que resulta ser muy obvia.

¿Realmente nos creemos lo expuesto en el video?

Engañar o recrear la realidad no es nada malo, de hecho, ciertas veces es necesario. Las películas y las series son un ejemplo claro de ésto, pero lo que cambia es que sabemos diferenciar qué es ficción y qué es real. En Ecuador, existen manifestaciones culturales que intentan hacernos creer que lo que vemos es completamente cierto. Los realities como Combate o Calle 7, son unos cuantos de los tantos casos que hay. En estos programas, todos deberíamos saber de antemano que los romances, salidas, entradas y conflictos expuestos, son parte de un guión previamente estudiado. Gran parte del público piensa que es real porque necesita creerlo, para poder conectarse y vincularse con lo que está viendo. Ésto no solo ocurre en Ecuador, pasa en todo el mundo. Un ejemplo internacional es el famoso y exitoso reality Keeping up with the Kardashians.

Volviendo a hablar sobre el video, conversamos con un creativo de una agencia y nos comentó lo siguiente: “El trucho es la mata del caretuquismo, un trucho es para ganar premios pero éste es demasiado caretuco, la mitad del personal de la agencia que hizo el trucho salen en el video simulando ser los participantes” Y es verdad, incluso antes de saber eso, en ningún momento nos creimos el discurso del video, de hecho nos recordó a algo que ha estado haciendo Vamos con Todo. A falta de noticias, han estado creando las suyas.

En este programa de farándula ecuatoriana, los presentadores de Vamos con Todo, insisten en que el set del programa está embrujado. En el video de una entrevista, se ve a la reportera, Priscilla Tomalá y detrás de ella a un supuesto fantasma. Unos días después, el equipo del programa recibe en sus instalaciones a un shamán que se presta para hacer una “limpia” al lugar. Crean tal drama con la reportera del canal, que incluso unas semanas más tarde, éste continúa. Se extiende hasta el punto en que podemos ver a la misma presentadora siendo acechada por las energías negativas que habitan en las instalaciones, en tiempos en que el tema ya no debería volver a ser tocado.

  

El trucho de All you need is Ecuador y los fantasmas de Vamos con Todos son lo mismo, el intento mal hecho de querer hacernos creer algo, que incluso por la forma en cómo está realizado, no tiene pizca de verosimilitud. Entonces, aquí existe otra duda:

¿Hasta qué punto somos capaces de seguir con una mentira?

Falsificar los sellos de un país es ilegal y todos podríamos entenderlo como un delito grave. Pero, si el fin era hacer una publicidad ¿Qué tan malo puede ser? Basta con ver la reacción de Costa Rica para saberlo. “Es muy común en las agencias no pensar más allá. Es decir, tener idea A, enamorarse de ella y hacerla sin pensar qué efecto secundario pueda tener y sin analizar el panorama completo” nos comentó un experto en Branding.

Esta agencia de publicidad, podría llegar hasta el punto de ganar un premio (que es lo que tanto ansían). No sabemos si efectivamente, el Ministerio de Turismo tiene como uno de sus grandes problemas, que los ecuatorianos viajen tanto al exterior y no dentro de su mismo país. Pero, si ese no es el caso, llega hasta el punto de inventar una situación o problema, para inventarle otra solución ficticia, que no terminamos de creer.

Finalmente, lo único que queremos son mejores mentiras. No pretendemos que la publicidad y la televisión terminen. Solo queremos, que no nos subestimen como espectadores. Tenemos la capacidad intelectual suficiente como para digerir mejores tramas y mejores historias, sean éstas dramáticas o con fines publicitarios. A fin de cuentas, vamos a parafrasear un poco las palabras de Crespo, queremos publicidad que esté consciente de nuestra raza, nuestra etnia y de nuestra capacidad intelectual.

PD: Estamos hartos del cholito en La Ganga, por eso, si quieren ayudarnos, usen el hashtag #Nomáscholitoenlaganga

Anuncios